4.6.10

Muñecas Rotas: apuntes para la memoria por Cecilia Andrés

En lo que se considera el primer registro oficial en América de una mujer que solicita una licencia para ejercer el oficio de titiritera, localizado en Lima y ocurrido en la segunda mitad del siglo XVII, el historiador comenta que la solicitante, Leonor de Gomara, es “presuntamente, la viuda de un titiritero”.

Semejante presunción supone la exclusión de cualquier otra motivación. El historiador no puede imaginar siquiera la posibilidad, remota quizá, de que la solicitante sea una mujer que ha decidido per se ejercer el oficio de titiritera. Asume, simplemente, que la mujer que abraza el oficio lo hace por herencia, porque no tiene otra salida que continuar el trabajo de un marido muerto.

La historia del teatro de títeres es también la historia de la itinerancia humana, la de la migración contínua, la del viaje interminable. El arte y el oficio requieren de un espíritu que tienda siempre al horizonte, al cual aten solamente los hilos de sus marionetas y encierren sólo los tubos de un teatrino, con un corazón que viaje siempre en la maleta.

Herederos de una tradición desembarcada en Buenos Aires en las maletas de Federico García Lorca, los titiriteros argentinos ejercían su oficio como un apostolado, una militancia férrea que los llevaba, en su mayoría, a colocarse del lado izquierdo de la vida y a cumplir la misión de aproximar el arte a todo ser humano, sin importar distancias, presupuestos, hambres, ni fatigas. Visitar cada poblado por mísero que fuera, recorrer hasta el último rincón del territorio, por carreteras y por brechas, a lomo de burro o de Citröen, en tiempos de lluvia, frío o calor, a través de valles o montañas, era, y sigue siendo para quienes sobreviven aún, un deber, una responsabilidad indeclinable que regía (rige) cada uno de sus actos. Eran (son) heroicos.

De una manera esquemática y general, la transmisión del oficio seguía una trayectoria así:

Érase un muchacho que vivía tranquilo, asistía a clases, trabajaba con su padre o en cualquier cosa como ayuda a la familia y a sí mismo, proyectaba un futuro como ingeniero o astronauta o campesino, hasta que un día… una función de títeres en la calle o en la plaza… y el joven sentía el cosquilleo de la aventura, las ganas de recorrer el mundo y deshacer entuertos y salvar princesas… o simplemente el de ganarse unos pesos de una manera que supondría fácil y rápida. Generalmente, un coscorrón del padre o un llamado a la realidad de la madre frustraban el incremento de este deseo malsano de vivir con otras reglas pero, en algunos casos, el deseo persistía y el miedo era vencido y la familia igual. Entonces, aparecía el mentor en forma de titiritero que daba una función, miraba en torno, descubría a un joven con mirada fija, manos sudorosas, indeciso, y lo atraía como ayudante suyo, lo invitaba a recorrer el mundo. En el trayecto, el joven iba enamorándose de la aventura, de los títeres e iba pasando de utilero a aprendiz, intentaba construir un títere y una vez que lo conseguía, una vez que lo tenía en sus manos, cruzaba su primer umbral hacia el mundo de la magia. Luego venía el encuentro con los obstáculos, los padres que creían que estaba loco, los amigos que opinaban lo mismo, la novia que no quería perderlo, aquéllos que le impedían ser lo que había descubierto que quería ser. Estaba en la panza de la ballena y debía triunfar. La crisis más fuerte le sobrevendría al dar su primera función frente a un público desconocido donde se sentiría morir y vivir intensamente. Aquí obtenía la recompensa o no, tenía el aplauso o la rechifla. Mirada en torno, el mundo seguía ahí. Las siguientes funciones obraban el efecto de una resurrección y ahí estaba de regreso con el elíxir, el títere, en las manos.

Una impecable trayectoria de héroe, según las normas del mitógrafo Joseph Campbell.

“Lo que tienen que hacer, es construir el mito”, era el consejo de un viejo titiritero a otros. Tenía razón. Una vez construído el mito de sí mismo, el del caballero andante con su carroza de cuentos, el titiritero pasaba a ser lo que quisiera: mago, contador de historias, curandero, seductor. El encanto natural crecía hasta el infinito y podía, si poseía el carisma, doblar las muñecas sobre el tubo y continuar la historia sin que nadie osara perderse una palabra o hiciera un gesto que rompiera el encanto.

La historia de incorporación de la mujer al teatro de títeres sucedía de manera un tanto distinta.

Érase una muchacha que conocía un muchacho que le gustaba y salía con él y le gustaba un poco más. Cuando la relación ya era profunda o empezaba a serlo, la chica descubría el oficio del chico y la palabra recorría el círculo familiar y social: ¿¿¡¡titiritero!!?? Para entonces ya era irremediable todo. La chica había visto los títeres del chico y… se había enamorado… ¿de él? ¿de los títeres? ¿de ambos? Las versiones y elecciones varían según la experiencia particular. En mi caso, la primera noche la pasé en un lecho con… un títere.

Una vez esposa del titiritero podía elegirse entre a) el embarazo rápido, un bebé, la casa como destino inmediato; b) el viaje en compañía; c) la carrera propia y la espera en el hogar. Si se elegía el viaje los hijos se postergaban. A veces, los títeres se convertían en sustitutos suyos.

Al estar en el elenco, la mujer entraba a servir como ayudante durante la función. Con el paso del tiempo accedía a interpretar papeles de fantasma y personajes mudos que simplemente aparecían y desaparecían de escena, alegorías del papel que desempeñábamos entonces.

A veces lo que se incorporaba solamente era la voz femenina. La animación seguía siendo privilegio masculino.

Recuerdo una mujer que, sentada en una silla, en el interior del teatrino, tejía al mismo tiempo que decía sus diálogos, sin nunca equivocarse ni en el texto ni en los puntos, siempre con la intención y la precisión exactas, mientras el hombre animaba con sus manos los muñecos.

La imagen es, paradójicamente, lo más parecido a un acto amoroso y lo más representativo de una expoliación del ser y de la identidad de una mujer.

Como se ve, el camino del héroe quedaba, en el caso femenino, reducido al camino del ayudante eterno, la acompañante, al oculto apoyo tras las telas.

Al final, una heredaba del titiritero algunos títeres e incluso, como en mi caso, sus zapatos para recorrer el sendero. Zapatos que, debo aclarar, tardé mucho en ponerme. Una no se siente dueña del oficio, merecedora del don (porque, magias y técnicas aparte, la animación de un títere es un don que se posee o no), capaz de calzar unos zapatos demasiado grandes, demasiado veloces, demasiado… masculinos.

El mito de sólo para hombres lo hemos internalizado tanto que nos cuesta un enorme esfuerzo superarlo y, como ocurre en muchísimos casos para desgracia nuestra, a menudo lo intentamos asumiendo actitudes y visiones masculinas. Es como si dudáramos tanto de lo femenino que necesitamos negarlo para lograr afirmarnos en un terreno inseguro. Es, desde luego, un error fatal.

Un ejemplo de ello es constatar que, frecuentemente, han sido otras mujeres quienes se encargaron de borrar nuestros créditos de los programas, de las actas, de la historia, atribuyéndolo todo a los hombres. Y lo mismo ha ocurrido en libros, videos, conferencias, que editan o dictan mujeres empeñadas en borrar los hechos y aportes de otras mujeres. ¿La razón de que esto ocurra? Misterio.

En los años sesenta, la época en que inicié mi entrada accidental al teatro de títeres, el oficio seguía siendo predominantemente masculino. Había reglas no escritas que prohibían cosas como salir a programar funciones, tener ideas propias y externarlas, o diferir públicamente de los conceptos del esposo. Transgredirlas, o permitir su transgresión, exponía a sufrir reprimendas del gremio y/o algunos calificativos vergonzantes.

Al igual que yo, muchas de las nuevas aspirantes provenían del campo de la educación. La ecuación títere-escuela resultaba en otra educadora-titiritero. Una extensión de este proceso fueron las escuelas profesionales creadas entonces, las cuales se caracterizaron por conjuntar la formación artística y la pedagógica. Por desgracia, con el correr de los años esta unión que se pensó positiva produjo un gran número de profesores de teatro de títeres pero escasos artistas titiriteros.

Sin embargo, el impacto de las escuelas en el incremento de mujeres titiriteras fue muy importante.

Antes de ellas, el aprendizaje era artesanal, íntimo, exhaustivo, y el conocimiento se administraba por entregas, parcialmente.

Un rincón del cuarto de hotel. Un hilo tendido. La técnica del títere de guante, la más difundida en Argentina, la más difícil, la que contiene más secretos, mayor mística. Muñecas que se quiebran y disocian movimientos de los dedos. Músculos de brazos y espalda doloridos. Eternas caminatas de un lado hacia otro. Correcciones infinitas, minuciosas. Muñecas agotadas, a punto de romperse. Así, tarde tras tarde, semana tras semana hasta que, un día, algo se producía en esos requiebros, se rompía y, en medio de los añicos, emergía la magia del traspaso intangible de un ánima gozosa que fluctuaba de un cuerpo a otro dotándolo al objeto de carácter, vida propia.

Después, también, algunos golpes.

Las manos del hombre sostienen cada una un títere. La mujer ocupa una de las suyas animando otro. El público atiende la escena. Detrás del teatrino, el hombre propina un puntapié al tobillo de la mujer. La mujer lo mira. El rostro del hombre gesticula señalando un objeto que requiere. La mujer realiza la maniobra para dárselo. Detrás, la escena se repite varias veces durante la función. El público no nota nada.

En cierto modo, el número de funciones que realizaba una mujer titiritera podía medirse mediante el escrutinio de sus tobillos y la cantidad e intensidad de los moretones que acumulaba en ellos. El teatro de títeres era, para nosotras, una especie de deporte de alto riesgo. Como el hockey, digamos, sólo que sin hielo, sin espinilleras ni equipo protector, y con una prolongada permanencia en juego.

Dado que había manos ocupadas, puede alegarse una violencia necesaria, lo admito. Sin embargo, al ocurrir en el marco de una relación obrera-patronal, cobra un sentido diferente al exponer una situación de sometimiento, de subordinación.

Tal era, pues, el panorama.

Los cambios suscitados en esa década nos convertían en una sangre fresca que cuestionaba todo, quería transformar el mundo y aterraba a no pocos varones de la escena titiritera argentina. Las opiniones que emitíamos durante los congresos arrinconaban a muchos de ellos no dejándoles otra salida que la más burda descalificación: como argüir que no podían discutir con alguien que mostraba los calzones, en una época de minifaldas extremas y en un auditorio cuya isóptica hacía inevitable tal visión desde el estrado.

Una de nuestras mayores contribuciones al teatro de títeres fue la co-creación, junto a nuestros compañeros, de escuelas profesionales en varias ciudades del país, las cuales se convertirían en semillero de futuras titiriteras con una formación más profunda. Esto, aunado a las crisis económicas, sociales, políticas y artísticas, a la incorporación de actrices, bailarinas, plásticas, dio como resultado una eclosión femenina a partir de la década de los ochenta.

¿Cuál era la reacción masculina entonces?

Digamos que era ambigua. Por una parte, la aceptación a causa del aligeramiento de tareas, el enriquecimiento de las puestas, la soledad acompañada, los puntos de vista femeninos; por otra, la resistencia al cambio, la competitividad, el desconcierto. Nunca el rechazo abierto, nunca la aceptación plena; siempre un soslayo, una tolerancia mesurada.

Durante mi elección en la Unima argentina como secretaria de la zona litoral, por ejemplo, de inmediato se me entregaron todos los datos e instrucciones que requería para ejercer el cargo; sin embargo, muchas visitas y giras por la zona realizadas por titiriteros no me eran siquiera anunciadas y debía enterarme por otros medios.
La dictadura militar lleva a muchos titiriteros y titiriteras a exiliarse debido a su innegable filiación política. En 1981 me toca el turno de exiliarme en México.

La influencia del paso de dos titiriteras argentinas había dejado una secuela de varias titiriteras mexicanas provenientes de carreras docentes. Se sumaban a otras que ya formaban parte de elencos familiares, descendían de titiriteros o empezaban a llegar del teatro de actores. La principal diferencia es que no existen escuelas de teatro de títeres y que la mayoría de las obras son tradicionales. Es justo en esta década que la influencia de los y las exiliadas argentinas, chilenas, colombianas y uruguayas incide en el surgimiento de elencos nuevos, con otras propuestas. En 1982 nace la Unima Mexico, en cuya creación participamos muchas mujeres.

No hay mitos masculinos en el teatro de títeres mexicano. Existen algunos personajes con aire de leyenda. Son maestros que enseñan poco. Hay una maestra que es generosa y abre sus puertas a todos. Es un ícono.

Aunque suene extraño, en México la incorporación de las mujeres al teatro de títeres se da fluidamente, transcurre sin obstáculos. A lo largo de las dos décadas siguientes el número de titiriteras se ha incrementado hasta igualar y/o sobrepasar al de titiriteros.

Mi llegada a México coincide con una de mis anécdotas favoritas. Mientras armábamos las cosas en el escenario para una función, mi compañero argentino me decía: si suben a preguntarte acerca de la obra les decís que yo soy el director y los mandás a hablar conmigo. Encantador, ¿no es cierto?

Ciertamente la colección de anécdotas que cada una de nosotras podría contar sería cuantiosa. Directores que la ignoran, conferencistas que evaden las preguntas, entrevistadores que pasan el micrófono a los hombres solamente, esposos que la mandan a una a callar durante los talleres que se imparten en pareja.

En el año 2004, durante una gira por Argentina, pude observar que la mayoría de los personajes femeninos en el teatro de títeres seguían un patrón muy marcado: las mujeres, niñas o adultas, eran histéricas, vulnerables, asustadizas, capaces de ahogarse en vasitos de agua. Los masculinos, en cambio, eran siempre cancheros, tranquilos, muy cool, superhéroes que salvaban mujeres en su tiempo libre.

Intrigada, le pregunté a un colega inteligente y sensible sobre ello. El primer día respondió que no lo había notado; al segundo comentó que, pensándolo bien, tal vez lo que ocurría era que ellos se sentían amenazados por el creciente número de titiriteras.

No son los únicos. El miedo al avance femenino sucede en todas las áreas. Desde el teatro de títeres hasta el narcotráfico, las mujeres ocupamos cada vez más lugares prominentes. No hay duda.

En una charla sostenida en 1997 con Henryk Jurkowski éste decía que, a nivel mundial, lo mejor del teatro de títeres contemporáneo era lo que hacían tres mujeres titiriteras en ese momento. Es algo que, como género, debería llenarnos de orgullo pero, ¿ocurre así?


¿Necesitamos construir un mito propio para oponerlo o contrastarlo con los masculinos? No lo sé. Si incluso las titiriteras que inventaron un patrono de los titiriteros eligieron un santo y no una santa, una tiene derecho a dudar de nuestra capacidad de crearlo y, luego, conservarlo.

Tuvimos el poder del fuego; llevamos en las manos títeres y creamos el teatro, la música y la danza; inventamos la agricultura… y todo, todo, lo entregamos a los hombres.

Estamos a punto de perder la Tierra, nuestra Pachamama, nuestra abuela. Y una se pregunta todavía ¿por qué? ¿Por qué miramos tan frecuentemente con un ojo masculino? ¿Por qué pedimos autorización, aprobación, confirmación al hombre? ¿Por qué no podemos hallarnos o, al menos, buscarnos en los ojos de otras mujeres sin desconfiar? ¿Por qué seguimos comportándonos como si estuviéramos quebradas, como muñecas rotas, con los títeres colgando a los costados?

Cinco años atrás, durante el proceso de análisis de un personaje, una mujer titiritera justamente, escribí que ella se sabía fuerte y capaz, aunque su fuerza salía a veces de su tremendo enojo por no ser aceptada, reconocida y valorada; que quería gritar que es titiritera, aunque su oficio no sea el mejor, ni el que encaja en una mujer; y agregué que su mayor deseo era ser titiritera y, a pesar de eso, seguir siendo mujer.

Creo que lo dije porque yo deseo lo mismo. Para mí, para ustedes, para todas nosotras. Dentro y fuera del teatrino. Con mitos o sin ellos. Con miles de apuntes como éstos que conserven la memoria del intento.


Gente teatro de títeres y actores . A.P. 614 Centro C.P. 62001
Cuernavaca, Morelos. México. Tel: + 52 777 3 81 06 09
cesand11@yahoo.com.mx

19.8.08

IONESCO Y LOS TITERES - Fernando González

A propósito de «La Cantante Calva»
Las primeras piezas del teatro del absurdo aparecieron en París a principios de la década del 50. Las más relevantes fueron escritas por Eugene Ionesco, Samuel Becket y Jean Genet. Luego florecieron en Inglaterra en la obra de Harold Pinter y en Estados Unidos con Jack Gelber y especialmente Edward Albee. Estos dramaturgos no constituyen un movimiento organizado, pero pese a que tienen mucho en común, ya que sus obras reflejan con gran sensibilidad el malestar que caracterizó esa era de la ansiedad. El absurdo es la conciencia en el hombre de la disparidad entre sus sueños y los límites que demarcan .
Es Ionesco (Slatin 1912, París 1994) principal representante de este teatro; en 1948 con el estreno de su primera obra «La cantante calva», un clásico representado por todo el mundo, y de la cual, en Argentina, Dalmiro Sáenz practicamente calcó diálogos de su popular «¿Quién yo?. El teatro de títeres no estuvo fuera de este fenómeno. En uno de sus ensayos, Ionesco ve a los personajes de «La cantante calva» como «...caracteres sin carácter. Títeres. Criaturas sin rostro.O quizás, mejor aún, marcos vacíos, que los actores pueden llenar con sus propios rostros, sus propias formas, su carne, su sangre».

Más aun, sus primeras obras, recibieron una influencia significativa del teatro de títeres, donde los personajes parecen muñecos mecánicos. El mismo lo sugiere así en uno de sus ensayos:
«Cuando era niño recuerdo que mi madre no podía arrancarme de la representación titiritesca de Punch y Judy en los Jardines de Luxemburgo. Hubiera ido todos los días, y lo hacía muy frecuentemente; podía quedarme durante horas con la boca abierta, como hechizado. Pero no me reía. Ese espectáculo de Punch y Judy solamente conseguía dejarme atónito ante el escenario, escuchando cómo hablaban los títeres, cómo se movían, cómo se peleaban. Era la imagen del mundo que tenía ante mis ojos, extraña e improbable, pero verdadera, muy verdadera, en la forma profundamente simplificada de la caricatura, como si los titiriteros se hubieran propuesto poner énfasis en la naturaleza grotesca y brutal de la verdad».

Fuente: Nelvin Vos, Ionesco/Albee y el teatro del absurdo, Ed. Megalópolis, Bs As, 1968.

El titiritero de Banfield

Anónimo dentro del movimiento titiritero nacional, de formación autodidacta, conocido por pocos, es difícil encontrarlo porque siempre está en movimiento, no participa de Festivales, sus espectáculos son dirigidos a público adulto que autodenomina TEATRO DE PERSONAJES, la temática de sus obras se relaciona con la esencia humana, tiene editado un CD con cuentos...es como los rayos ultravioletas, no se lo ve pero está.

La cruzada
Su formación como profesor de Educación Física en Banfield y una tenue aproximación al teatro y realización de títeres, fueron suficientes para que mezclados con unas incontenibles ganas de viajar hicieran que Sergio Mercurio, se embarcara hace más de 11 años en una cruzada de grupo que los llevaría a caballo desde Jujuy hasta Alaska. La propuesta era ir realizando actividades callejeras, él se presentó con un monólogo y fue aceptado. La cruzada se frustró antes de empezar y Sergio siguió camino con otro proyecto, el de sacar fotografías de la realidad Latinoamericana, además del de trabajar como artista callejero, cosa que hizo de inmediato con un número que mezclaba un monólogo con un personaje de clown y un títere (Boby, uno de los personajes que lo acompañaría en su carrera). La cosa andaba muy bien y las presentaciones se multiplicaban, hasta que fue contratado por municipalidad de San Salvador de Jujuy para realizar una campaña contra el cólera con títeres, ante este panorama novedoso los muñecos estaban eligiendo su destino, y rápidamente escribió un texto para ellos con temática adulta para presentar en el teatro local. El público y la prensa empezó a llamarlo de titiritero para sorpresa de sus oídos, y así empieza una historia que perdura hasta hoy.

El titiritero
De regreso a Banfield hace temporada con el espectáculo que había creado en Jujuy, y se propone estructurar un nuevo viaje mucho más extenso. Se prepara para partir a Bolivia y llegar hasta Méjico, trabajando nueve meses en cada país y tres meses en Argentina, obviamente que para un viajero itinerante es difícil respetar tiempos preestablecidos, y en Bolivia se queda dos años, alternados con viajes a la Patagonia. En La Paz entra en contacto con el grupo de teatro Los Andes, con quien convive e intercambian experiencias. En Sucre en el año ’95 estrena su clásico espectáculo “El titiritero de Banfield”, con gran éxito, y empieza a recibir el reconocimiento de todos, además de propuestas laborales que lo retienen en ese país. En el ’96 forma el grupo Los Totó que dirige mientras hace unas escapadas a Chile. Luego en el ’97 se dirige a Uruguay haciendo presentaciones por todos los departamentos del vecino país, en este caso respetó los nueve meses, trabajando en bares con nuevos números que componen la obra “De Banfield a Méjico”, para entonces también ya había nacido otro espectáculo: “En camino” que estrena a fines del ’97. En el ’98 se va a Brasil, en el ’99 a Perú, el 2000 Ecuador, el 2001 Colombia y Venezuela pero ya el cansancio de la vida itinerante empezaba a sentirse sumado al agotamiento del trabajo (120 funciones al año). En 2002 con compañera e hija recorre Centro América poniendo un límite al viaje en el 2003 hasta llegar a Panamá, Guatemala y Méjico. Lo interesante de su trabajo es que cuando empezó a viajar no existían en Latinoamérica espectáculos de títeres para adultos siendo el esfuerzo inmenso para seducir al público para sus presentaciones pero reconfortante por los resultados y el asombro de la gente. Formando espectadores de éste género y porque no adictos a sus personajes.

Vivir el viaje
El estar continuamente en contacto con gente diferente vinculada con la cultura, músicos, actores, pintores, poetas, hicieron que Sergio Mercurio se nutriera rápidamente del aire del lugar, siempre buscando nuevos públicos para contar sus historias, desde geriátricos, cárceles, bares, teatros y todas estas experiencias aportaban material para nuevos proyectos. Durante los primeros cuatro años de viaje se había propuesto presentar sus obras con música en vivo interpretada por un músico local, un desafío que le dio grandes amigos. Hubo pautas que mantuvo como reglas, entre ellas el no viajar como invitado a los países, simplemente el proponerse ir es suficiente, tampoco depender de Secretarias de Cultura o Instituciones burocráticas, entrando en contacto con la gente del lugar que trabaja de manera independiente. El efecto sorpresa siempre actúa de manera favorable, el presentarse en lugares no convencionales son una característica de su trabajo. Los comienzos fueron difíciles y ha pasado por las vivencias mas dispares, positivas y negativas,... “todo lo que te puede pasar viajando, yo lo viví, que te afanen, que te echen del país, que no te paguen, que te metan en cana, conocer gente buena y gente de mierda. Pero tengo hermanos del camino desde Ushuaia hasta Nicaragua”.
Por Guillermo Bernasconi, Banfield agosto 2003.

10.7.08

SUMARIOS FARDOM 1997 - 2017

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Acá está nota por nota toda la colección.


Año 19 Nº46 Enero 2017
-Anécdota Titiritera: Mi paso por el Instituto Vocacional de Arte  por Sarah Bianchi
-Cuerpos Perecederos: procesos de animación más allá de los códigos analógicos. Primera Parte por Grupo de Investigaciones de Procesos de Animación Contemporánea.
-Humor titiritero
-Notas de Taller: Bunraku
-Entre gigantes y guiñoles: las técnicas de los títeres populares en Costa Rica por Diego Soto
- Serguey Obratzov
-21 años de El viaje de los títeres
-El Bicho Feo sigue cantando. Los jujeños títeres de Quitupí por Gabriela Borgna
-Notas e info.

Año 18 Nº 45 Julio 2016
-Anécdota Titiritera: De como empuñé los guantes por José David Monsalve
-Titeroterapia: Nueve años de títeres espontáneos en la Clínica Psiquiátrica de Maracay, Venezuela.
-Sin subsidios, los titiriteros tienen un nuevo espacio. Por Mónica Berman
-Títeres populares chinos. Rey mono vs. Madame esqueleto.
-Notas de taller: paso a paso: ¡Sos de madera!
-Criterios literarios en el teatro de títeres por Henryk Jurkowski.
-Sarah Eterna por Laura Ávila
-Títeres desde abajo en la Puntual por Toni Rumbao
-Adiós a Luis Portillos por Pablo Sáenz
-Notas e info

Año 16 Nº42 diciembre de 2013
 - Alexander Castiglioni.
-Anécdota titiritera: La historia de Otto y el duende por Luis Hernán Rodríguez Felder.
-Sobre Otto Freitas y el día del titiritero por Flavio Gonzales.
-Encuentro de títeres tucumanos por Guillermo Nicolás López Ninoff.
-Castiluce destapa un baúl de fantasía por Fernando Chaves Espinach.
-Notas de Taller: Bunraku! te lo dije!
-La magia  en 24 cuadros por Juan Carlos Piedrahíta B.
- Los Vito Cantone . Teatro de marionetas y autómatas presentan "¿Por qué a mí?"
- El títere o la metafísica de la libertad. Reflexiones sobre el arte del teatro de títeres por Leonardo Jimenez Quintero.
-Info.

Año 16 Nº41 Julio de 2013
-Despedida a Roberto Docampo por Pablo Saez.
-La Tramoya. Proyecto : teatro de títeres en las escuelas públicas de Neuqúen.
-Humus para un bosque por Cecilia ANdrés y H. R. Luna.
-Fallece Mireya Cueto, madre de los títeres en México por Niza Rivera.
-Notas de Taller: armado de teatro para marionetas.
-Muñecos Freakies
-Cuatro décadas de lso Titeres de Don Floresto.
- Info

Año 15 Nº40 noviembre de 2012
-Elvis Presley ¿titiritero?
-El café Chat Noir por Carmen Luz Maturana.
-El Tío Conejo, primer titirtero de Tolima - Títeres populares de Colombia.Gentileza de Leonardo Giménez.
- Una historia no oficial del teatro de muñecos por Mónica López Ocón.
-Homenaje a Luis Alberto Sánchez Vera"Kique". 
-Notas de Taller: construcción de marionetas, hilos y movimientos.
- Sombras y Trapos, titiriteros en Santiago del Estero. 
-Titiritera chilena Lila Bianchi y cia. La Madejita.
-Unos títeres y todos los que adhieranpor Marcos Andrés Pérez.
-Marionnetítere.
-1er Festival de títeres para mayores Kabeza en Mano por Beatriz Molinari.
- Info.

Año 15 Nº39 julio de 2012
-El teatro Guiñol
-Elánima poética y contemporánea del teatro de muñecos y objetos por Iván Darío Álvarez.
-El único Paraíso por Cecilia Andrés y H. R. Luna.
-Notas de Taller: construcción de marionetas, peluca y vestuario.
-Info Sombras: Festival don Segundo: Creadores en la oscuridad por Mariela Encina Lanús.
-Noticias de sombras.
-Titirimundi mega Festival por Rosana Torres.
- Leyendas de Raíz, el árbol de historias del grupo Libertablas por Sebastián Ackerman.
-Info

Año 14 Nº38 diciembre de 2011

- 21 de Marzo día Mundial del Títere
- Historia de los Títeres en Perú según José Gálvez Barrenechea
-Nuevo Ataque Muppet y en 3D! por Verónica Guerin
-Notas de Taller: Rosamunda y Miguelito
-A la Luz del Trópico de Capricornio. Entrevista a Alexandre Fávero por Alejandro Szklar
-A tres años de la muerte de Héctor Di Mauro
- Falleció un gran titiritero, Claudio Alvarez por Jaun Garff.
- Info

Año14 Nº37 Junio de 2011

-Adiós a Sarah
-Títeres en el agua en Vietnam por María del Carmen Hernández
-Siguiendo el consejo de un maestro por Cristian Gil Fuster
-Museos de Títeres de la Hoja del titiritero
-El Retablo de la Ventana por Federico von Baumbach
-Notas del Taller: ¡¡No seas bocón!!
-Serguei Obraztsov por Carmen Luz Maturana
-Gran Festejo por Beatriz Molinari
-Ghetto Terezin. La hipocresía de los títeres
-Andalgalá resiste por Javier Rivero
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Año 12 Nº36 Diciembre 2009  
(ver online http://issuu.com/fardom/docs/numero36)
-Despedida Fernando Carlos González
-Anécdotas titiriteras de Pablo Sáez
-Sobre el festival y encuentro de teatro de sombras ECLIPSE por Leandro Ferreyra (Grupo SOMA)
-El verdadero Pinocho
-Notal del Taller: ¡Correte de la luz!
-Teatro de Sombras Contemporáneo por Gabriel "von" Fernandez (Grupo SOMA)
-El santo de los titiriteros nunca movió un tìtere por Miguel Oyarzún
-El viaje cumplió 12 años
-Recordando a Manuel
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Año 12 Nº 35 Marzo 2009
- Anécdotas titiriteras de Pablo Sáez
- Jorge Onofri. Por Guillermo Bernasconi
- Historia de los títeres en Chile III por Sergio Herskovits
- Decálogo del titiritero, homenaje a Héctor di Mauro por Sarah Bianchi
- Notas del taller: Marioneta por Pepe Otal
- Pepe Otal. Biografía
- Muñecas rotas: apuntes para la memoria II por Cecilia Andrés   http://fardom.blogspot.com/2010/06/munecas-rotas-apuntes-para-la-memoria.html
- Lorca interpretado por mujeres
- Información
Año 12 Nº 34 Junio 2008
-Anécdotas titiriteras por Pablo Sáez
- Proyecto Puna: títeres y narración en escuelas rurales del NO. Grupo Koconós.
-La Naranja Retáblica por Manuel Mansilla
-Historia de los títers en ChileII por Sergio Herskovits
- Primer Museo del Títere y el Payaso en Chile por Pepa González
-Museo de Bread and Puppet
-Notas del Taller: ¡Metéte adentro!
-Jajaja, Que plato!
-Muñecas rotas:apuntes para la memoria I por Cecilia Andrés  http://fardom.blogspot.com/2010/06/munecas-rotas-apuntes-para-la-memoria.html
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Año 11 Nº 33 Junio 2007
- Anécdotas titiriteras de Pablo Sáez
- Teatro de sombras tradicional de Java por Nahuel Bon y por Carola Rapela
- Historia de los títeres en Chile I por Sergio Herskovits
- ¿Qué enseñar? Por Joan Baixas http://fardom.blogspot.com/2008_05_01_archive.html
- Notas del taller: ¡Qué cruz!
- Ja, ja, ja, qué plato
- Escuelas de titiriteros
- Escuela de Francia
- II Encuentro de Escuelas por Paula Vidal y Verónica Guerin
- Hoy como ayer por Sarah Bianchi
- Títeres y política
- Información

Año 10 Nº 32 Primer Cuatrimestre 2006
- Anédotas titiriteras de Silvina Reinaudi
- Reportaje: La Faranda de Salta por Guille Bernasconi
- S&M, Sarah Bianchi y Mireya Cueto por Cecilia Andrés y H. R. Luna
- Reportaje: Mitsuru Kamijo, Edo Marionette Group, marionetas japonesas por Bernasconi
- Notas del taller: Metéme todos los dedos
- Genealogía del Pupi Boquense por Rafael Curci
- Ja, ja, ja ¡Qué plato!
- Informe negro por Cecilia Andrés
- La seguridad de los niños: cosa de grandes por Ruth Mehl
- La marioneta, texto de Gabriel García Marquez
- Noticias del INT
- Información
Año 9 Nº 31 Último Cuatrimestre 2005
- Anédotas titiriteras de Esteban Herskovits y Javier Grillo
- Reportaje: Javier Swedzky por Guille Bernasconi
- Un verano caliente en Valparaíso (recopilación del diario El Mercurio) por Sergio Herskovits
- El titiritero que llegó a ser intendente de Tandil por Walter Bermúdez
- Notas del Taller: ¡Agarrame esta varilla!
- Francisco “Paco” Urondo y los títeres
- La marioneta de Edmundo Valadés
- El sueño americano, notas de jim Henson traducción Luciana Condito
- Festival Kruvikas del Tatá
- Team América: la policía del mundo
- Noticias del INT
- Información
Año 9 Nº 30 Primer Cuatrimestre 2005
- Anécdotas titiriteras de Mane Bernardo y Sarah Bianchi
- Reportaje: “Los Cuatro gatos” de Pepe García por Guille Bernasconi
- Tangos “Marionetas” y “Titiriteros”
- Notas del taller: Bolutíteres
- Cronología de un largo sueño por Leopoldo Castillo
- El títere: la doble vida del actor por Cecilia Andrés
- Los mopets sudacas: 31 minutos por Luciana Condito
- Noticias del INT
- Información
Año 8 Nº 29 Octubre/Noviembre/Diciembre 2004
- Anédotas titiriteras de Héctor Di Mauro
- Reportaje: Chico Simões: mamulengo presepada por Guille Bernasconi
- Mamulengo, títeres populares brasileños por Ma. Cavalcanti, Gustavo Pachaco y Adriana Schneider, traducción G.Bernasconi
   http://fardom.blogspot.com/2008_05_01_archive.html
- Grupo de Mamulengo “Teatro do riso” del mestre Zé Lopes
- Notas del taller: Retablos simples
- El legado de Jim Henson de Josep Busquet
- El títere expectante por Cecilia Andrés
- El Manotazo, varieté
- Noticias del INT
- Información
Año 8 Nº 28 Marzo/Abril/Mayo 2004
- Anécdotas titiriteras de Miguel Fontana y Mª. Del Carmen Hernández
- Reportaje: Títeres Gira-Sol de Uruguay por Guille Bernasconi
- Relaciones eróticas en el teatrino por Cecilia Andrés
- Notas del taller: Cuerpo prestado
- Los titiriteros de Cervantes por Pablo Sáez
- Espectáculos
- La Casa de los Títeres em Mina Clavero, Teresa Grossi y Rufino Martinez
- Noticias del INT
- Información
Año 7 Nº 27 Septiembre/Octubre/Noviembre 2003
- Anécdotas titiriteras de Lucho Claeyssen y Mary por Ruth Mehl
- Álvaro Apocalypse de Giramundo
- Reportaje: El titiritero de Banfield por Guille Bernasconi   http://fardom.blogspot.com/2008/08/el-titiritero-de-banfield.html
- La máscara teatral
- Notas del taller: Más cara que barata
- Máscaras indígenas de Brasil (de rev. Planeta)
- Se fue Yang Feng
- Espectáculos
- El teatro de títeres de “Tío Alberto” por Jorge Díaz
- Noticias del INT
- Información


Año 7 Nº 26 Mayo/Junio/Julio 2003
- Anécdotas titiriteras de Daniel Alcoleas y Rhosana Valdéz
- Barletta y los títeres por Guille Bernasconi y obra “El burlador burlado” http://fardom.blogspot.com/2008_05_01_archive.html

- Edutíteres II por Silvia de Castro y Nora González
- Centro de estudios y prácticas de teatro de animación, San Pablo, Brasil
- Titiriteros en bicicleta(de Italia) por Remo Melloni, traducción Nélida Genovesi
- Notas del taller: Bicitíteres
- Sistema de signos en el teatro de títeres por Rafael Curci
- Espectáculos
- Títeres del Buen Sol y el Trole de Títeres por Gabriela Céspedes
- Noticias del INT
- Información


Año 7 Nº 25 Enero/Febrero/Marzo 2003
- Anécdotas titiriteras por Sarah Bianchi 
- Los títeres de Xul Solar por Pablo Sáez 
- Pepe Ruiz - Edutíteres por Mª Teresa Montaldo. 
- Notas del taller: Iluminación, ¡Prendé la lú! 
- Reportaje: Ilo Krugli por Guille Bernasconi  http://fardom.blogspot.com/2008_06_01_archive.html 
-Espectáculos 
- Teatro de marionetas” Cómicos Jibán y Condorito” por Pablo Sáez 
- Noticias del INT 
- Información
Año 6 Nº 24 Septiembre/Octubre/Noviembre 2002
- Anécdotas Titiriteras de Silvina Reinaudi
- La Dama de Nohant y los títeres por Fernando González
- Reportaje: Libertablas por Guillermo Bernasconi
- Psicotíteres: títeres en el campo de la salud mental por Pablo Sáez
- Notas del Taller: Espuma de Polietileno por Bruno K., Kuruma Ningyo y Bastidor
- Charla con Oscar Navarro, Negro Cáceres y Gaby Céspedes por Guille Bernasconi
- Consejos útiles en organización de Festivales por Esteban Dolero
- Espectáculos
- Libro: el teatro de títeres como forma de vida por Jorge Alberto Diaz S.
- Noticias del INT
- Información
Año 6 Nº 23 Mayo/Junio/Julio 2002
- Carpentier y los títeres (de rev. “ Manita en el suelo”)
- Anécdotas titiriteras de Luis Portillos
- Reportaje: Horacio Tignanelli por Guillermo Bernasconi
- Obra: El sueño del aviador de H.Tignanelli
- Notas del Taller: Pasta de papel y teñido de gomaespuma por Bruno K. y modelo para armar
- Títeres por créditos por Heloísa Primavera
- La experiencia de Pepino Ripetti por Fernando González
- Libro de ensayos sobre títeres por Rafael Curci
- Espectáculos
- Noticias del INT
- Información
Año 6 Nº 22 Febrero/Marzo 2002
- Poemas del Toto Villaroel
- Héctor Di Mauro por Fernando González
- Mover los muñequitos en estos tiempos por Cecilia Andrés
- Receta: Ponéte la peluquita
- Gotas mágicas. Colombia
- Recordando al Toto por Anahí Mariluán
- Noticias INT
- Información
Año 5 Nº 21 Noviembre/Diciembre 2001
- Editorial
- En cuanto a los poetas de José Pedroni
- Ionesco y los títeres por Fernando González 
 http://fardom.blogspot.com/2008/08/ionesco-y-los-titeres-fernando-gonzlez.html
- La interpretación titiritera por Ariel Bufano
- Reportaje: Sobrevento por Guille Bernasconi
- Receta: Quedáte en el molde
- Críticas festivaleras de Cornelio Ramírez de León por Fernando González
- San Simeón, el Salo, patrono de los titiriteros por Guille Bernasconi
- Títeres en la escuela por Viviana Rogozinsky
- Noticias INT
- Información
Año 5 Nº 20 Julio 2001
- Editorial
- Cosas. Poesías
- Teatro di Pupi : en la boca del Riachuelo por Pablo Sáez
- Teatro di Pupi : la tradición por Luciano Padilla
- Baúl Teatro. Méjico
- Receta: Empilchados
- Reportaje: Horacio Peralta por Guille Bernasconi
- Nuevos espacios
- Noticias INT
- Información
Año 5 Nº 19 Marzo 2001
- Editorial
- Ubu Rey( Acto 1º, escena 1º)
- Títeres rebeldes por Pablo Sáez
- Bread and Puppet por Pablo Sáez
- Títeres al servicio de la revolución peruana. Marta Campana. Por Guille Bernasconi
- Receta: Te conozco mascarita
- Jardín de maravillas. Cuba
- Encuentro de escuelas de títeres
- Memória de um boneco do barulho por Joseana Paganini
- Noticias INT
- Información


Año 4 Nº 18 noviembre 2000 

( ver online http://issuu.com/fardom/docs/fardom18)
- Editorial
- Chau Luchi
- Lumpín
- Sombra y algo más por La Opera Encandilada
- Grupo Sobrevento
- Receta: masajéate las manos, cuidáte las manos
- El ángulo dramático por Samuel Selden
- Reportaje: Roberto Docampo por Guille Bernasconi y Pablo Sáez
- Agenda INT
- Información
Año 4 Nº 17 Agosto 2000
- Editorial
- Marionettes de Raúl González Muñón
- Tadeusz Kantor por Pablo Sáez
- Festival Mundial de Marionetas 2000
- Receta: Todo por 1,99
- Reportaje: Carlos Martínez por Javier Cancino y Pablo Sáez
- Títeres populares: el negrito misericordia de Montevideo por Guille Bernasconi
- Títeres Populares: guignol de Lyon por Pablo Sáez
- Información
Año 4 Nº 16 Abril 2000
- Editorial
- Reportaje: la Musaranga, compañía nacional de autómatas por Javier Cancino
- Receta: Pilchas
- Títeres, música, cine y antropología en el Noroeste Argentino por Paula Dayan
- Narración oral
- Grupo de Títere “E l Banquito” de Benito Juarez
- Información


Año 4 Nº 15 Enero 2000

- Editorial
- Obra Breve de A. Jodorowsky
- Reportaje: Phillipe Genty por Pablo Sáez
- Receta: Mecanismos complicados
- Poética y dramaturgia de la cosa por Mauricio Kartun
- El 2000 nos encontrará desunidos y mamados. Mail de Esteban Dolero
- Información
Año 3 Nº 14 Noviembre 1999
- Editorial
- Reportaje: Silvina Reinaudi por Pablo Sáez
- Fausto por Pablo Sáez
- Tehran Khaimeh Shab-Bazi. Títeres tradicionales de Irán
- Dramaturgia para títeres. Poética de la materia. Mauricio Kartun por Javier Cancino
- Receta: Hacéme la gamba
- Información


Año 3 Nº 13 Septiembre 1999

- Editorial
- Reportaje: Gabriel “Guaira” Castilla por Guille Bernasconi
- Receta: Caras y caretas
- Títeres del Rosario por Alfredo Chíes
- Apuntes sobre dirección
- Bonecos de Santo Aleixo. Marionetas tradicionales de Portugal
- Información
Año 3 Nº 12 Julio 1999
- Editorial
- Reportaje: Yang Feng por Guille Bernasconi
- Azul de títere por Flavio González
- Bululú Théâtre
- Muñecos y demonios
- Receta: Varilla es cosa sencilla.
- Información


Año 3 Nº 11 Mayo 1999

- Editorial
- Reportaje: Marionetas Alvarez D´Abórmida por Guille Bernasconi texto de Pablo Sáez
- Un titiritero en Pakistán por Matías Rodríguez
- ¿Es la tradición un obstáculo para la creación? Por Rafael Teixido
- Receta: Aguante el guante
- Bunraku
- Información
Año 2 Nº 10 Diciembre 1998
- Editorial
- Agenda
- Reportaje: Títeres de Cachiporra. Los Peraza por Guille Bernasconi
- Neville Trantter
- Teatro. Una vieja Herida por Antonio Célico
- Alfa Berry, sucesor de Podrecca
- Receta: Gigantes de Carnaval
- Calendario 1999
- Información
Año 2 Nº 9 Noviembre 1998
- Editorial
- Reportaje: Animasonho por Guille Bernasconi
- Juan Jesiot
- Titiriteros de Raza por Flavio González
- La vida secreta de las marionetas por Carlos López García
- El Bululú español por Pablo Sáez
- Receta: Los colgados
- Información
Año 2 Nº 8 Septiembre 1998
Fardonito Edición especial para chicos

- Las palabras inventadas por Gabriel Sáez
- Receta: Hacé títeres
- El juego de Lumpín
- Los chicos preguntan por Javier Cancino
- Sací Pereré, poesías, coplas y adivinanzas
- Información


Año 2 Nº 7 Junio 1998
- Editorial
- Reportaje: Chonchón por Pablo Sáez
- Receta: sombras nada más
- Stephen Mottram
- La Tía Norica (de rev. Teatrino)
- Dramaturgia de Cachiporra por Toni Rumbao
- Información
Año 2 Nº 6 Marzo 1998
- Editorial
- Reportaje: Kique Sánchez Vera por Javier Cancino
- Serguei Obraztsov
- Títeres en la ciudad de Santísima Trinidad puerto de Sta. María de Buenos Aires por Guille Bernasconi
- Receta: Retablos (para esconderse mejor?)
- Información
Año 1 Nº 5 Octubre 1997
- Editorial
- Reportaje: Hugo e Inés por Fardón
- Yang Feng
- El arte del mimo por Pablo Sáez
- Receta: ¡Juira Bicho!
- Información
Año 1 Nº 4 Agosto 1997
- Editorial
- Todo es títere(Hasta que se demuestre lo contrario) Técnicas
- Los Muppets
- Los Hopi, entre serpientes y muñecas por Guillermo Bernasconi
- Comedia “Dell´Arte” por Pablo Sáez
- Receta: Rapitíteres
- Información


Año 1 Nº 3 Julio 1997
- Editorial
- Reportajes: Elvio “Toto” Villaroel por Guille Bernasconi
- Reportaje: Sarah Bianchi por Javier Cancino
- Giramundo
- Receta: ojo x ojo
- Antes CIRCO ahora de Beatriz Seibel
- Títeres Precolombinos: antes de Cortés
- Información


Año 1 Nº 2 Junio 1997
- Editorial: como tango
- Marionetteatern
- Reportaje: Ariel Bufano
- Receta: Por una cabeza
- Mr. Punch
- Información


Año 1 Nº 1 mayo 1997
-
 Editorial: Qué es esto?
- Por qué el arte barato: manifiesto de Bread and Puppet.
- Reportaje: Roberto Espina por Javier Cancino
- Receta: Hacéte una mano
- Apuntes sobre Clown por Hernán Gené
- Información



22.6.08

Reportaje a Ilo Krugli por Guillermo Bernasconi

Atravesando una rápida avenida en el medio de la selva de cemento paulista detrás del portón de reja amarillo y en el medio de una espesa vegetación, con perros que aparecen a saludar, sale este ser luminoso, mezcla de sabio y duende. Muchos viajes, gran cantidad de premios y unas treinta obras son el resultado de una vida consecuente con sus ideales. Se convirtió en un referente del Teatro infanto-juvenil brasileño, comenzó como titiritero y hoy a los 72 años y después de toda una vida dedicada a la lucha por el teatro esta más activo que nunca por estrenar “Víctor Hugo ¿dónde estas?” , que habla de la explotación infantil, con su mítico grupo VENTO FORTE que va a cumplir 29 años de actividad ininterrumpida.
Desde siempre el teatro
Cuando era niño ya jugaba con títeres, hacía teatro todo el tiempo, recuerdo que a la mañana hacíamos con calabazas y papel maché las cabezas de los muñecos y a la tarde la función. Lo gracioso era que como la pasta de papel aun estaba húmeda se iban cayendo los pedazos durante la presentación que hacíamos al pié de una escalera, en una casa que vivía en Valentín Alsina. Después incursioné en la cerámica y entré en el ambiente teatral porteño. Conocí a los Di Mauro dando una función en el Teatro “La Máscara” done formé varios elencos de titiriteros y teatro infantil: Ta-Te-Ti, Coyuyo que viajando se transformó en Cocuio...Después de recorrer América del sur dando funciones junto a Pedro Domínguez, cuando llegamos a Brasil en 1961el grupo se llamaba “El teatro de Ilo y Pedro” y así trabajé durante once años en la Escuelita de Arte de Río de Janeiro creada por el pintor y periodista Augusto Rodrigues, quien comenzó a inclinarse por los niños cuando vio una función de Javier Villafañe. Durante el tiempo que trabajé en la Escuelita me dedicaba a dar talleres y formar gente en teatro y títeres. En el ’73 me fui a Chile y formé el grupo Manos con el trabajábamos en el Museo de Bellas Artes de Santiago donde viví todo ese desastre del golpe y me salvé de milagro porque en Brasil rezaban por mí, ... vi cosas terribles... Luego volví para Buenos Aires por poco tiempo para después retornar a la Escuelita de Arte donde di un curso de teatro a un grupo grande y así surgió la posibilidad de armar un espectáculo para un Festival de Títeres y Teatro infantil en Curitiba y en 12 días armamos con mis alumnos “Histórias de lencos e ventos”, un espectáculo maravilloso que nos dió muchas satisfacciones.
Sopla un Viento fuerte
Todavía el grupo no tenía nombre había sido una producción colectiva que yo dirigí y en una crítica de diario le pusieron “Vientos fuertes en el Teatro Infantil” y así le quedó el nombre Vento Forte. Somos unas veinte personas involucradas en el proyecto en donde incluimos música, teatro, danza y títeres, también hay mucha gente importante que participó, como Osvaldo Gabriele de XPTO (Otro argentino de peso en el teatro brasileño). Nos desarrollamos en Río durante cinco años, después del cuarto espectáculo en 1981 emigramos a San Pablo en donde alquilamos una casa que al no poder pagarla nos trasladamos e instalamos en un terreno baldío que todavía conservamos. Es este lugar que hace veinte años era un basural, nosotros construimos todo, las casas, los galpones, plantamos... este es un terreno de La Caixa económica Federal (un Banco estatal) y todavía no sabemos que va a pasar. De los fundadores del grupo sólo quedo yo pero en Río quedó el resto y formaron el grupo Hombú, que son muy conocidos.
Después de hacer teatro en grupos grandes fue que decidí tener espectáculos unipersonales, creo que el teatro es siempre de trabajo colectivo, pero el grupo debe tener afinidad, de lo contrario es difícil que resulte.
Aprendí a hacer teatro con títeres, el títere es un ser intermediario entre el público y el actor, no es el teatro realista en donde te caes y te lastimas es un poco diferente, y además desenvolví mi voz, que es muy útil porque con un títere se consigue tener la voz de un gigante, la potencialidad es enorme.
Pan y teatro
Creo que el teatro está siempre pidiendo limosna y por primera ves en San Pablo salió una ley de Fomento que si se cumple nos daría la posibilidad de difundir nuestro trabajo, el país tiene la obligación de cuidar de su patrimonio cultural para que no desaparezca. A pesar de las dificultades es hermoso vivir del teatro en el día a día, en el pan que comemos...

TEATRO VENTO FORTE.
Rua Brig. Haroldo Veloso 150-Itaim Bibi


04533-080-San Pablo. Brasil
E-mail: teatroventoforte@uol.com.br




Niño que vuelve y renace con el día,
Andariego andante, amante del Teatro,
La patria universal que ríe y llora.
Puse un pié en el camino, “Ché” de ojos azules,
Tomé los títeres de trapo, las figuras
Dibujadas.
Papel maché, calabazas, baratijas,
Con telas y lanas despeinadas, el blanco.
Nieto y bisnieto del viejo Villafañe
Caballero de la mano de fuego.
Es el joven inmortal, a las cinco de la tarde,
Federico García.
Lorca en el corazón, Herbert Reed debajo del brazo,
Junto a las vías del tren
Que partía para Bolivia.
Rosa Z.D. pregunto...
Es sólo títeres
¿Que vas a hacer en la vida?

Fragmento final del poema “Discurso sobre Juguetes” de Ilo Krugli (1993)

Hacemos Teatro para que nuestros pies y
Manos no olviden su larga y maravillosa
Historia de artesanos del movimiento
Del alma del hombre en el amor y la creación.
Y de nuestras manos saldrán barcos pequeños
Y sábanas azules como el cielo en busca
De libertad y de un destino elegido.


Fragmento final del poema “porque hacer teatro para niños”(2000)

Publicado en FardoM Nº 25 Ene.Feb. Marzo 2003